Baños frecuentes y cambios de temperatura: cómo cuidarnos en la época de verano

En la temporada de vacaciones frecuentamos de forma más habitual la piscina o la playa. Lo que a veces se nos olvida es que una inmersión prolongada en el agua puede acarrear problemas de salud. Al igual que los cambios bruscos de temperatura cuando abusamos del aire acondicionado o pasamos de un espacio climatizado a plena ola de calor en la calle.

En este sentido, es esencial recordar algunos cuidados para mantener nuestros oídos, garganta y nariz en óptimas condiciones. Nuestro médico otorrinolaringólogo, Rafael Ramírez Ponferrada, nos explica algunas cuestiones en relación con su especialidad que merecen la pena conocer de cara a la temporada de vacaciones en la que actualmente nos encontramos inmersos.

Daños en los oídos : la importancia de un buen secado y el uso de tapones durante los baños

Lo primero que hay que tener en cuenta es la relación existente entre los baños repetidos y la posibilidad de patología en los oídos. Generalmente, las otitis de los baños son otitis relacionadas con patología del oído externo. La piel del oído se humedece con los baños de forma repetida y eso genera o puede generar infecciones de repetición de tipo variado, inclusive otomicosis, es decir, infecciones por hongos.

En este sentido, es conveniente un secado correcto cada vez que hagamos uso de la piscina o vayamos a la playa. En pacientes o en personas que previamente ya tengan patología o que sepan que la repetición en los baños y en la humedad del oído les va a generar problemas, sería muy conveniente acostumbrarse a bañarse con tapones. Tapones al efecto, que los hay en cualquier tipo de ortopedia o farmacia. Cuando ya lo requiera el caso, tapones de silicona hechos a medida, que serían los más adecuados en esta circunstancia.

Cierto es que cuando se produce otitis, el niño o el adulto aparecen ya con dolor, incluso con supuración, por lo que la consulta al especialista es absolutamente necesaria. Normalmente, el problema se resuelve con unas gotas óticas y un antibiótico por boca, en caso de que sea necesario.

Cambios térmicos: pasar del calor al frío

Otra cuestión relativa de cara al verano son los cambios térmicos de frío y calor. Generalmente combatimos las altas temperaturas con aires acondicionados o ventiladores. El uso de estos medios es necesario, pero con la precaución de tener siempre, en el caso de los aires acondicionados, algún recipiente húmedo al lado del propio aparato para que la atmósfera y el aire circundante no se sequen excesivamente. También hay que evitar circunstancias como, por ejemplo, dormir directamente de cara al aire acondicionado o al ventilador.

Lo adecuado es refrescar un poco la habitación, pero no de una manera muy directa, porque sino podemos llegar a generar algún proceso catarral de verano debido al cambio térmico.

Evitar la entrada de agua en la nariz

A veces, cuando aspiramos agua del mar o de la piscina de forma muy repetida por la nariz, podemos sufrir algún problema. Hay que procurar aprender a nadar bien, coordinando la natación con la respiración para evitar que nos entre mucha agua en la nariz.

Si esto ocurriese, después de salir del agua, lo más recomendable es un lavado nasal con soluciones salinas.

Hay que tener en cuenta que el agua de mar da menos problemas que el agua de la piscina, que suele estar saturada de cloro como corresponde a la higiene que debe tener. El problema es que el color pero el cloro es muy irritante.Si necesitas consejo o atención médica, no dudes en pedir cita y consulta con nuestro doctor Rafael Ramírez en el Hospital Centro de Andalucía.

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